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Marlene Garayzar, la primera mujer en fundar un unicornio en México nunca planeo ser una emprendedora, pero su emprendimiento, mejora el mundo.

Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) de 2021, en México, todavía un 33 por ciento de la población está totalmente excluida del sector financiero, ya que no dispone de acceso a ningún tipo de producto. De hecho, dos de cada 10 mujeres adultas en el país tienen acceso a una tarjeta de crédito.

Ante este entorno, Marlene Garayzar, Bin Chen, GY Liu, Nick Chen y Sherman He, decidieron fundar Stori, la cual nació como una entidad financiera dedicada a brindar servicios financieros innovadores, digitales y de calidad a la población no bancarizada de México.

“La inclusión financiera es importante para lograr un crecimiento económico en donde no se deje a nadie atrás”, señala Garayzar en entrevista con The CEO Magazine.

“Fuimos muy afortunados porque iniciamos en un momento en donde apenas comenzaba el boom de las fintech en México”.

Históricamente, las personas no bancarizadas enfrentan desafíos significativos, como la dificultad para acceder a servicios financieros, ya sea por falta de confianza hacia las instituciones financieras tradicionales o por falta de historial crediticio.

“Stori nace en 2018 a partir de una necesidad que vimos mis cuatro socios y yo: la de la falta de inclusión financiera en México.  Stori nace con la misión de no dejar a nadie atrás en el sistema financiero y decirle que sí a todas aquellas personas que el mercado les ha dicho constantemente que no”, comenta.

La visión de Stori es atender a más de 100 millones de latinoamericanos, proporcionando productos y servicios financieros inclusivos y accesibles que fomenten la estabilidad económica y el desarrollo personal.

Actualmente, el 70 por ciento de los usuarios de Stori, nunca antes habían tenido una tarjeta de crédito.

“Desde Stori estamos 100 por ciento convencidos y convencidas de que la educación e inclusión financiera son pilares fundamentales para lograr no solo un desarrollo económico y social”,  señala Marlene, quien cuenta con una trayectoria de más de 17 años en el sector financiero tanto a nivel nacional e internacional; en el 2023 fue reconocida como una de las 100 mujeres más poderosas de México, en virtud de sus logros y contribuciones significativas en el ámbito financiero.

La financiera, originaria de Baja California Sur, “un estado muy pequeño, muy bonito pero con muchas necesidades”, logró estudiar tanto en el Tec de Monterrey como en el ITAM gracias a programas de becas; siempre tuvo claro que quería mejorar su país y retribuir las oportunidades que recibió, sin embargo, cuando crecía, jamás se imaginó en el emprendimiento. “Nunca fue un plan para mí ser emprendedora, en realidad mi único objetivo siempre fue ver la manera de que mi trabajo impactara a la gente, y ahora resulta que lo estoy haciendo a través del emprendimiento”, indica.

Previo a graduarse y dado que hablaba francés, fue contratada para lanzar las operaciones de una empresa dedicada a financiar las ventas de autos Peugeot en México. Esta experiencia le enseñó cómo emprender y crear una financiera desde cero.

Nueve años después, se unió a una de las principales financieras en el mundo, GE Capital. “Fueron grandes escuelas para mí. Aprendí de riesgos, aprendí de cobranza, aprendí de operaciones de calidad, porque en algún momento fui responsable de la calidad, de mapeo y procesos, los scorecards y todo eso”, recuerda.

A finales de 2013 fue contratada por una fintech europea para establecer las operaciones en México. “Esta oportunidad me abrió por completo mi perspectiva de lo que podía hacer con la tecnología y empecé a conectar puntos. Dije si esta financiera, esta fintech, mediante la tecnología está masificando los servicios financieros, imagínate que este producto vaya acompañado de un diseño que vaya enfocado para la inclusión financiera”, comenta.

Después de dos años se unió a otra fintech y en 2017 empezó a planear Stori junto con Bin Chen.

“Siempre me ha gustado estar en cumplimiento con la ley; los temas de prevención de lavado de dinero son importantísimos”.

Lo primero que hicieron los cinco socios fue mucha investigación de mercado, para definir qué es lo que ya había y si México era un buen lugar para emprender. Con esa información lanzaron un producto piloto. “Por un lado, estábamos haciendo el customer research, por otro lado estamos entendiendo la data, de qué nos iba a servir, qué tan predictiva era y cómo armabamos nuestro propio modelo de riesgos”, comparte.

Además solicitaron una licencia para ser parte del ecosistema financiero, proceso en el que ella se hizo cargo. “Siempre me ha gustado estar en cumplimiento con la ley; los temas de prevención de lavado de dinero son importantísimos”, comenta.

“Creo que también fuimos muy afortunados porque iniciamos en un momento en donde apenas comenzaba el boom de las fintech en México, entonces, creo que el momento fue ideal”, señala.

Un tipo especial de persona

Una vez definido su mercado y plan de acción, Garayzar y su equipo lanzaron Stori, siempre teniendo en cuenta los puntos que importan a los inversionistas de un negocio como el suyo: tener un negocio que tenga un crecimiento sostenido en el tiempo, con metas bien claras, y acompañado de mucho control del riesgo. “Sí, somos una startup, pero a la vez una compañía formada por gente con experiencia que entiende que un inversionista, además del crecimiento, también valora que tengas buenos resultados, que te permitan seguir teniendo su confianza y la inversión”, señala.

“Uno de los skills que buscamos es la resolución de problemas, porque como startup, no te puedes anticipar a todo lo que viene”.

Dentro del primer unicornio mexicano fundado por una mujer, la inclusión es básica y más que títulos, tipos de escuelas o experiencias en determinados sectores, a la hora de incorporar a alguien al equipo, el principal skill que buscan es la resolución de problemas, “porque como startup, no te puedes anticipar a todo lo que viene”, señala Garayzar.

Los pilares en la cultura de Stori son la obsesión por el cliente en todo lo que hace y el ownership, “y para que ese pilar de ownership realmente se pueda vivir necesitas tener dentro de los equipos gente que sepa resolver problemas”, comenta.

¿Qué se necesita para lograr la inclusión financiera en México?

Primer reto: las instituciones financieras no han diseñado productos adecuados para el mercado. 

Según la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (2021):

  1. Tres de cada 10 personas que nunca han tenido un crédito afirman que no lo han hecho porque no cumplen con los requisitos que les piden en las instituciones financieras.
  2. Siete de cada 10 porque las comisiones e intereses son muy altos o porque simplemente no les interesa o no les gusta endeudarse.

“Estos datos nos demuestran que históricamente las instituciones financieras no han diseñado productos que sean, por un lado, viables para la población y por otro, que sean funcionales para las personas”, dice Garayzar.

Segundo reto: el uso de herramientas tecnológicas en las instituciones financieras. 

“La tecnología tiene un peso importantísimo para hacer más eficientes los procesos y la proveeduría de bienes y servicios. Sin embargo, no todas las empresas aprovechan las tendencias y herramientas que son imprescindibles para el crecimiento de los negocios”, señala.

Tercer reto: la rápida evolución del entorno digital en términos de regulación.

“Es importante que tanto las empresas como el regulador estemos al tanto de las nuevas tendencias y tecnologías emergentes para adaptar las políticas y enfoques de supervisión de manera efectiva, siempre buscando el mayor beneficio para los y las usuarias de servicios financieros”, comparte.

Usando los datos

De acuerdo con Garayzar, los datos son una herramienta imprescindible y un activo valiosísimo para los negocios.

“Nos apoyamos de la tecnología para lograr una educación financiera gamificada, basada en ciencias del comportamiento y basada en los canales de comunicación y de interés de los usuarios para que se mejore no solo la inclusión financiera, sino también su salud financiera”, señala.

“Nunca fue un plan para mí ser emprendedora, en realidad mi único objetivo siempre fue ver la manera de que mi trabajo impactara a la gente, y ahora resulta que lo estoy haciendo a través del emprendimiento”.

Para 2024, los negocios más exitosos son los que han logrado personalizar los productos y servicios que ofrecen a sus clientes, tomando como insumo principal la sistematización y análisis de los datos generados de las personas. La empresa de tractores y maquinaria para el campo, John Deer, fue de las primeras  en implementar exitosamente este principio, ya que no solo le ofrecía productos agropecuarios a sus clientes, sino que también logró venderles estratégicas agropecuarias que pudieron determinar a partir de la data generada en sus productos.

“En Stori es algo que hacemos todos los días. Utilizamos la data para que nuestros servicios financieros estén 100 por ciento alineados a lo que nuestros clientas necesitan. Solo así podremos lograr una verdadera inclusión y salud financiera”, concluye.

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