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Las mujeres dentro del sector financiero, como Lyssette Bravo y su equipo en HSBC, están impulsando el desarrollo de productos y servicios diseñados específicamente para las necesidades de las mujeres.

El sector bancario juega un papel crucial en la autonomía económica de las mujeres, ya que cuando tienen acceso a productos financieros adecuados, como cuentas bancarias, préstamos o créditos, pueden administrar mejor su dinero y tener más control sobre sus vidas.

Las mujeres que ocupan roles clave en el sector bancario tienen la oportunidad de influir en políticas y productos que beneficien a otras mujeres y fomenten la inclusión financiera, tal es el caso de Lyssette Bravo, directora de Comunicación Externa y Asuntos Públicos de HSBC México y América Latina.

“En el último año, en el sector bancario casi el 90 por ciento de contrataciones fueron mujeres, pero seguimos hablando de mandos medios y bajos”.

“En HSBC apoyamos el desarrollo personal y profesional de las mujeres. Por ello, diseñamos el programa Mujeres al Mundo, para ofrecerles beneficios exclusivos en servicios financieros, capacitación, mentoría, redes de contacto y respaldo internacional. Todas nuestras clientas ya son parte del programa Mujeres al Mundo de forma automática. Es importante hacerles ver que con esta inclusión, ellas van a tener independencia económica que las va a fortalecer al poder tener acceso a productos financieros que les van a ayudar a desarrollar sus negocios”, comparte Lyssette en entrevista.

INCLUSIÓN FINANCIERA 

La inclusión financiera permite que las personas de sectores vulnerables tengan acceso a servicios como cuentas bancarias, microcréditos, seguros y herramientas de ahorro. Esto les brinda la oportunidad de mejorar su situación económica, ya sea al obtener un préstamo para emprender un negocio, acceder a un seguro para protegerse de riesgos o simplemente manejar sus recursos de manera más eficiente, por lo que la educación financiera juega un papel importante para asegurar mejores condiciones de vida para las mujeres.

“Este tema siempre está en la agenda del sector bancario, y nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer para que desde la educación de nivel básico se esté fomentando la educación financiera?, porque es importante impulsarla en aquellas mujeres que muchas veces no pueden verse beneficiadas en el estudio de una carrera universitaria, y se ven obligadas a trabajar para apoyar a sus familias. Debemos hacerle saber a la gente por qué es bueno estar bancarizado y todos los beneficios que eso implica”, señala.

“Buscamos la igualdad, no la supremacía de un género”.

La participación de las mujeres en el sector bancario ha aumentado significativamente en las últimas décadas, pero aún enfrenta desafíos importantes. Para Lyssette Bravo, también coordinadora del Comité de Diversidad de la Asociación de Bancos de México, a pesar de los avances, las mujeres siguen estando subrepresentadas en algunos niveles de liderazgo y toma de decisiones, lo que subraya la importancia de seguir impulsando la igualdad de género en este sector clave para la economía global.

“En el último año, en el sector bancario casi el 90 por ciento de contrataciones fueron mujeres, pero seguimos hablando de mandos medios y bajos. Tenemos 51 por ciento de talento femenino en la banca, pero se va reduciendo conforme va avanzando la escala de jerarquía. ¿Qué es lo que tenemos que hacer? desarrollar a los bancos a través de mentoría, coaching, sponsorship, apoyo en su educación, y acompañarlas en ese crecimiento; es importante entender a las mujeres en la fase o etapa de vida en la que se encuentran”, señala.

DIVERSIDAD EN LAS EMPRESAS

La diversidad de género (y otras formas de diversidad) aporta perspectivas diferentes sobre problemas y soluciones, lo que lleva a una toma de decisiones más equilibrada y reflexiva. Un equipo diverso puede considerar una mayor variedad de factores y puntos de vista, lo que mejora la calidad de las decisiones y ayuda a evitar sesgos que podrían existir en equipos homogéneos.

“Asegurar que las mujeres reciban el mismo salario por el mismo trabajo que los hombres es un paso fundamental para erradicar la discriminación de género y promover la igualdad”.

El sector bancario mexicano ha avanzado en la incorporación de mujeres, pero hay una brecha de género en los puestos de alta dirección.

“Por su naturaleza, la mujer muchas veces es más empática y suele escuchar más, entonces, es un liderazgo distinto, pero la empresa tiene que ser liderada, ya sea por mujeres u hombres que brinden igualdad de género; buscamos la igualdad, no la supremacía de un género”, comparte.

EMPODERAMIENTO ECONÓMICO DE LAS MUJERES

La brecha salarial de género es una manifestación clara de las desigualdades entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. Asegurar que las mujeres reciban el mismo salario por el mismo trabajo que los hombres es un paso fundamental para erradicar la discriminación de género y promover la igualdad. Sin una igualdad salarial, se perpetúan estereotipos y roles tradicionales que limitan el potencial de las mujeres.

“Existen diferentes tipos de violencia económica, y esta brecha o violencia es recurrente en la sociedad, pero creo que muchas empresas ya están mucho más enfocadas en la igualdad de género y se han dado a la tarea de reconocer a hombres y mujeres, brindándoles las mismas oportunidades cuando tienen el mismo talento”, indica.

“Si en familia trabajas como equipo, esa misma dinámica la tienes que llevar con tus equipos de trabajo”.

La presencia de mujeres en posiciones de liderazgo dentro del sector bancario sirve como modelo a seguir para las generaciones futuras. Cuando las mujeres pueden ver a otras mujeres ocupando cargos importantes en instituciones financieras, es más probable que se motiven a seguir una carrera en el sector y a aspirar a posiciones de liderazgo. Esto contribuye a reducir la brecha de género en el lugar de trabajo y a crear una cultura de inclusión. Lyssette Bravo es considerada un modelo a seguir para las futuras generaciones, y a través de The CEO Magazine les comparte un consejo.

“Como sociedad tenemos que educarnos; es fundamental que las mujeres se preparen para que se abran mayores puertas en lo que hacen. Hay muchas mujeres que por diferentes circunstancias no pudieron cursar alguna maestría o doctorado, pero se siguen formando para seguir avanzando. Tenemos que tener inquietud para seguir creciendo y hacer equipo también con los hombres. Si en familia trabajas como equipo, esa misma dinámica la tienes que llevar con tus equipos de trabajo; tienes que hacer brillar a tu equipo para que tú brilles, y tienes que impulsar a la juventud, porque no somos eternos, y algún día van a ocupar nuestro lugar, y tienen que hacer un trabajo, igual o mejor al que nosotros hacemos”, concluye.

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